Mujeres al poder, cuando las Evas evolucionan más rápido que los Adanes
Ya no es nada extraño ver a algunas Evas ejerciendo cargos de poder en el Perú y el mundo: Cristina de Kishner en Argentina, Michelle Bachelet en Chile, Angela Merkel en Alemania, Hillary Clinton en Estados Unidos y Carme Chacón o Esperanza Aguirre en España. Pero esta llegada al poder de nuestras Evas no solo se da en el campo político sino también en el ejecutivo. Ya no es nada extraño para algún Adán, ser dirigido por alguna mujer en su centro laboral o compartir tareas de responsabilidad con ellas.
Hasta aquí todo bien y viva la igualdad de oportunidades para todos, sin embargo en muchas ocasiones esta ¡igualdad de oportunidades¡ no es tal. En España, los salarios de las Evas sigue siendo inferior al salario de los Adanes y en muchos casos se discrimina a alguna Eva cuando sale en estado ¡ Y vaya a saber quien fue el culpable de aquel estado, ¿no se oye padre? .... un Adán claro¡.
Al igual que en los anteriores artículos en donde se discrimina a la mujer por mostrar un pecho dando de lactar a su niño o se le impide mostrar ciertas partes de su anatomía so pretexto de defender "el pudor y las buenas costumbres" (vale y porqué no le ponemos a los hombres brasiere para ocultar sus pectorales so pretexto de lo mismo), en este caso pareciera que un nuevo temor invade a los adanes: el avance político y empresarial de nuestras Evas.
Históricamente a las mujeres se les preparó biológica y psicológicamente para ser madres, esposas, amantes (bueno, si es que el Adán era muy devoto de su catedral y no se iba a buscar sus iglesias por otro lugar) y ser cuidadosamente organizadoras de las tareas domésticas (¡ella es la señora de la casa¡ ejem, ejem). Pues esa "señora de la casa" aprendió mucho en ella y posteriormente, cuando se insertó al ámbito laboral aplica muchos de esos aprendizajes, mientras nosotros, Adanes postmodernos, en su gran mayoría, aún estamos buscando aprender como cambiar un pañal (¿alguien sabe donde están los bolsillos del pañal?), como economizar el jabón del baño sin que este se derrita con el agua que dejamos chorrear, o como no dejar tirados por la casa los calcetines, los preservativos o los periódicos del día.
La mujer, y la mujer en el Perú en particular, aprendió a resolver los numerosos problemas del hogar y los aplicó y aplica a su vida laboral: Qué mejor forma de aprender a trabajar en grupo que saber cuidar, criar y estimular a toda una tribu (marido incluido), qué mejor manera de saber administrar un negocio o ver temas de presupuestos que ir de compras al super y saber si el zapallo bajó 1 centavo o subió dos, o cuidar que el marido no se gaste el dinero en cigarros o en cerveza y se olvide de pagar los servicios, qué mejor manera de aprender a motivar a un grupo que aprender a darle aliento a su Adán quien rendido y desmoralizado muchas veces llega a casa y hay que saber atenderlo y escucharlo de sus problemas de trabajo o sus rollo y complejos (pobechito el). La mujer, querámoslo o no, en su gran mayoría, muestra un mejor liderazgo que los hombres: sabe manejar conflictos, se interesa en el desarrollo de las personas y sus necesidades humanas, es muy cuidadosa de los presupuestos y tiene un encanto para saber persuadir y conseguir lo mejor de cada individuo, dándole confianza o mostrándole su apoyo.
Creámoslo o no, las mujeres han aprendido mucho desde casa y lo siguen haciendo pues nunca han dejado de desatender las labores hogareñas, mientras que nosotros, Adanes empedernidos, aún nos cuesta aprender de las mismas y las buscamos equivocadamente desde afuera. No es casual pues que muchas empresas ahora en tiempo que la crisis mundial nos preocupa a todos, busquen contratar a mujeres y no hombres para saber administrar a una empresa, porque mientras los hombres lloran o se desmoronan ante una crisis grave y haber perdido en la bolsa, las hijas de Eva suelen ajustarse los pantalones y sacar lo mejor de su repertorio para el bienestar de toda su tribu y llenar toda la bolsa con ingresos. ¿Algún Adán se matricula para hacer un máster en administración y gestión hogareña? Me apunto.



