¿Los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor?
Allan y Bárbara Pease son una pareja de esposos que se han vuelto millonarios gracias, entre otras cosas, a escribir libros sobre las diferencias entre hombres y mujeres. Sí, ellos forman parte de esa laaaaaarga sección de libros coloridos que existe en Wong, Plaza Vea, Zeta Bookstore, Crisol y librerías derivadas, destinado a libros de autoayuda y consejos serios y/o desenfadaros sobre relaciones de pareja. Esta pareja ya posee varios bets Sellers en su haber, millones de libros vendidos y sus libros se han traducido a más de 50 idiomas.
Tengo que reconocer que no he leído ninguno de los libros de esta pareja de esposos pero sí he leído una entrevista realizada por el diario La Vanguardia de España (www.lavanguardia.es/free/edicionimpresa/20091005/53797967169.html), respecto a uno de sus últimos libros: "¿Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor?".
¡Vaya forma de hacerse millonario¡ este hombre que se dice llevar más de 18 años investigando y escribiendo sobre las diferencias entre hombres y mujeres no puede mostrarse más machista y retrógrado en sus comentarios sobre las diferencias entre géneros. Tan es así, que humildemente le aconsejamos se dedique otros 18 años más a seguir investigando, aunque... no lo hará, gana demasiado dinero.
Según Allan y Bárbara Pease, el hombre tiene solo dos emociones: hambre y apetito sexual y es así que, si no tiene una erección, la esposa, novia, amante, conviviente, etc debe proporcionárselo (llámese mamada, masturbación, etc, etc) y si no puede hacerlo, debe hacerle al menos la comidita, es decir, si no le da satisfacción a su pene siquiera hay que satisfacer a la barriguita del pobre hombre.
Y mientras tanto, sobre la mujer, indica que la mujer complace sexualmente al marido porque lo que busca ella de él son "recursos", es decir "¿cuánto tienes en la billetera cariño?". Y si les duele que un hombre les ponga los cuernos es porque ve en peligro perder estos "recursos".
18 años de estudios y vaya resultados. A ver, hay cosas que decir. Es cierto que la gran parte de los hombres separan el sexo del amor. Vaya, que se pueden acostar con una mujer que desean pero sabiendo que no la aman, mientras que la gran parte de las mujeres al entregarse entregan no solamente su cuerpo sino también sus emociones y sentimientos.
Pero vaya, no estoy de acuerdo con que esta "necesidad" de sexo en los hombres sea producto de su elevado nivel de "testosterona" como afirman los autores sino que es fundamentalmente producto de los siglos y siglos en el que el hombre ha sido premiado e incentivado al uso indiscriminado de su sexualidad, alentado en muchos casos tanto por el padre como por la madre. Si existe esa supuesta "diferencia" en cuanto al deseo sexual entre géneros no es fundamentalmente debido a la biología sino a la historia cultural que ha alentado a los hombres y reprimido a las mujeres en cuanto a su goce y deseo.
SI el hombre separa sexo y amor mientras que a la mujer le cuesta hacerlo es también porque mientras al hombre se le ha educado "la mayor de las veces" a debutar sexualmente con prostitutas, esclavas y posteriormente "empleadas", a las mujeres se les ha educado a esperar a su "príncipe azul casta y religiosamente y leer novelas rosa". Es así, que es muchos casos, el hombre vea el sexo como un momento de defogue y posesión mientras la mujer lo sienta como una entrega y unión. Para muchos incluso al momento de la penetración el hombre es el activo (penetrar) , con carta libre para entrar y salir cuando lo desee, mientras la mujer es la pasiva (recibir el pene), aquella que recibirá al pene y por ende entregará lo más intimo de su cuerpo (hazme tuya). Desde mi concepción, en el acto sexual no hay pasivo ni activo sino unión, dos cuerpos se funden en uno solo.
Si bien en siglos anteriores, las mujeres entregaban sus cuerpos a su marido, en muchos casos, muy a pesar, únicamente porque él era el sostén de la familia, en pleno siglo XX y con la mujer más independiente (gracias era industrial) esto ya no se da con frecuencia.
Es cierto, hay mucho pan por rebanar y muchas mujeres aún son sumisas al marido y a su propia culpa por el uso de su sexualidad. Es cierto que muchas mujeres soportan muchas cosas por esos llamados "recursos", pero gracias a dios cada vez son menos. Es alentador que existan países en donde ya existan ministerios de la igualdad en donde partiendo de las diferencias de los dos géneros, se tome conciencia de la igualdad de derechos, necesidades y oportunidades de cada persona, mujer u hombre.
Creo que en lugar de aplaudir el "los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor", los autores deberían aplaudir que cada día que pasa, las mujeres también quieren sexo y que los hombres viven más felices, buscando y entregando amor ¿ustedes que piensan?





amedialuz_ dijo
No se que tanta "investigación", si la práctica diaria nos dice que en determinadas circunstancias hombres y mujeres no somos iguales, buscamos distintas cosas en un mismo contexto, es por eso que nos complementamos, mientras que cada quien sepa lo quiere puede ofrecer mucho a la otra persona y la convivencia será llevadera porque seria muy iluso pensar en una relación perfecta porque no la hay. Si los hombres buscan sexo por sexo, las mujeres además de eso buscamos también amor, pero en la misma persona, y de hecho que partiendo de eso el goce será disfrutado de otra manera en un mismo acto sexual. A mi modo de pensar, no digo que sea lo correcto o este mal, creo que las mujeres ya deberiamos de despojarnos de prejuicios y disfrutar del sexo tal cual sin remordimientos y dejar de pensar que si no tenemos amor no podemos disfrutar del sexo. Un abrazo.
6 Noviembre 2009 | 12:50 AM